¡Saludos, mis queridos lectores!

Escribo estas líneas tomando un descanso de mi estudio. Mañana tengo examen final de francés, que ya pronto termino el curso intensivo que estoy tomando durante mis vacaciones en agosto. Recomiendo leerme escuchando “La noyée”, de la banda sonora de Amélie.

Decir que todo va genial por aquí. Viajo a otros países vecinos, conozco mucha gente nueva y organizamos muchas fiestas nocturnas. Un contraste muy grande comparado con julio, cuando Compiègne era un auténtico pueblo fantasma en el que de un paseo podía sacar una auténtica “creepy-pasta”. En los últimos días he conocido gente muy interesante de Brasil, Alemania, Portugal y también España, por supuesto. Espero que este ambiente “estudiantil” no termine para mí con el fin del curso de francés, ya que casi todos ellos van a emprender sus clases de último año de grado mientras yo volveré a mi trabajo de investigación. Supongo que las redes sociales ayudarán a mantener un contacto, además de que Compiègne es una ciudad pequeña. Me esforzaré para mantener el contacto, ya que mínimo aún restaré en Francia por muchos meses más.

Sobre mi trabajo, pues como digo estoy de vacaciones. Pero a ratos he ido modelando en 3D los pabellones de arquitectura japonesa que deberé estudiar en París el próximo mes, además de otros pequeños trabajos relacionados con un software llamado “Heliodon” (nombre más que apropiado para mí). También estudio física, sobretodo radiosidad, geometría y factores de vista. Eso, ver películas y series en francés, salir a dar paseos y conocer gente nueva son mi actual trabajo. De veras es difícil saber dónde termina el trabajo y las aficiones cuando te dedicas a lo que te gusta.

Sobre mis auténticas aficiones, pues la verdad es que llevo dos semanas sin jugar a videojuegos y el podcast también lleva bastante tiempo en estasis… los paseos, el cine, la música y, sobretodo, la buena compañía, ocupan mi tiempo de ocio y lo convierten en placer. Sobre el cine, incluso he redescubierto obras como “Amélie” o “Jeux d’énfants”, que en su día no me dijeron nada pero que hoy me inspiran un mensaje de felicidad, superación y deseo para el futuro. Por no hablar de sus bandas sonoras, que escucho mientras paseo alegremente por el mercado en las calles de la que ya es mi ciudad. También he descubierto pequeñas maravillas como “Je vous trouve très beau” y ahora empezaré a ver una serie llamada “Les Revenants”, producida por una televisión de aquí. La semana pasada fui a la playa y he podido al fin nivelar un poco mi desigual bronceado de abril, cosa que no pude hacer en todas las veces que fui a la playa en junio, antes de embarcarme en esta magnífica aventura por el mundo. Ah, también estoy leyendo los cuatro libros de la saga “Divergente” por recomendación de una buena amiga. Suerte que traje mi Kindle, es práctico para leer mientras tomo el sol en el césped de la facultad en las pausas para comer.

Sobre mí, pues creo que podéis percibir entre mis líneas que mis ánimos tocan el cielo en las últimas semanas, a diferencia de lo habitual. Se debe a muchos motivos, pero principalmente a mis sentimientos y a la satisfacción de ver cómo no hay nada que no pueda hacer en mi vida. En otra época me prepararía para una inminente caída en picado acostumbrado a mi irregular humor. Pero esta vez elijo despreocuparme y exprimir al máximo mi ánimo mientras estoy en la cresta de la ola. Así lo dicta mi fuerte orgullo, feliz de lo que estoy consiguiendo en tan poco tiempo. Creo que todos los que están a mi alrededor también pueden beber de esta suerte de aura de positivismo. Al menos es la impresión que me da cuando salimos por las noches simplemente para tumbarnos en el césped a la orilla de L’Oise y al lado de un precioso puente para hablar y reír de nuestras cosas, mientras nos vamos conociendo más y más. A fin de cuentas, qué mejor arma hay que provocar una sonrisa en los demás aunque sea con mis bromas absurdas. Puntualizo que desde la pasada noche hasta el viernes próximo hay previsión de lluvia y por ahora se cumple. Imaginad si estoy así con este tiempo, cómo será cuando pasee miércoles por la noche por Amiens observando su preciosa catedral…

Por hoy sólo me queda escuchar un programa de “Luces en el Horizonte”, un podcast en el que se marcan unos maratones auténticos como repasar toda la saga de “Poltergeist” o “Alien”, entre otras. Un buen amigo me lo recomendó hace tiempo pero sólo había escuchado un programa. Estos días ando descargando de Ivoox todos los que tratan temas que me interesan. Tras tantos años de apatía total al respecto, vuelvo a mis viejas sagas “sci-fi” preferidas. Un déjà vu de sabor muy dulce, pues por una vez parece que mi espiral no es de destrucción sino de ascensión.

Espero que todos terminéis de pasar un buen verano y unas buenas vacaciones. Coged aire muy fuerte y preparaos para darlo todo un curso más.

¡Muchos ánimos, amigos!

À bientôt!

tour-eiffel_sunset-1