¡Sigo vivo!

Tras muchos meses de no publicar nada (que no de no escribir nada, ojo), al fin me decido a poner un poco al día a los seguidores que todavía me queden.

¡Trabajo! No es una novedad, siempre trabajo, sabéis que soy bastante adicto al trabajo. El caso es que por fin tras muchos años de esfuerzo, trabajo de lo que quiero. Estoy investigando en el departamento de Informática, Matemática Aplicada y Estadística de la Universitat de Girona, en el Grupo de Geometría y Gráficos. Mi trabajo ahora mismo consiste en realizar un proyecto europeo relacionado con la representación de ciudades en 3D de una forma escalada a nivel de requerimientos computacionales. De mientras también escribo mi tesis doctoral, que pese a pasar algunos baches iniciales, avanza a buen ritmo y con previsión de publicar mi primer artículo en revistas científicas a finales de este mismo año.

¡Juego! Sigo jugando a juegos online con la gente que he ido conociendo desde verano, e incluso vuelvo a jugar con amigos que conozco de mucho antes. Los juegos ahora mismo son Final Fantasy XIV: A Realm Reborn, Diablo III: Reaper of Souls, Heroes of the Storm y Homeworld HD Remastered Collection. También he vuelto a jugar a juegos de mesa, aunque apenas he adquirido ninguno nuevo desde verano. De hecho me he librado de alguno de los que tenía más abandonados regalándolo. Quizá analice alguno de los juegos que tenga pendientes, en otras categorías de mi blog. Por supuesto, seguimos con el podcast “Logro desbloqueado”, ya en su tercera temporada y con buen rodaje y audiencia. Aprovecho para saludar desde aquí a Marcos, un amigo que conocí hace una semana y que participa en otro podcast llamado “GuiltyBit”. Siempre es grato concoer a más gente con tus aficiones e intereses.

¡Mens sana in corpore sano! Desde principios de año me he apuntado al gimnasio. Sé que no invento nada, mucha gente se apunta. El caso es que llevo yendo sin faltar desde entonces y me he vuelto bastante adicto al ejercicio. Especialmente a las clases de cardio con actividades a ritmo de música. Spinning, Body Combat, etc. Sin ir más lejos, esta semana he ido a tres clases de Spinning en una semana, puesto que era la semana del bienestar y el ejercicio en Salt, a las afueras de Girona, dónde voy al gimnasio, y han hecho muchas actividades deportivas en la calle. Me he dado cuenta de que escucho esa misma música a diario, para motivarme mientras dibujo o escribo. Todo arte que sea capaz de inspirar, debe ser aprovechado.

¡Me voy! En julio me voy a Francia, a trabajar e investigar durante seis meses en la Université de Technologie de Compiègne. Voy a poder hacer una serie de excursiones para estudiar unos pavellones japoneses que hay en medio de París. Mi trabajo será estudiarlos y modelarlos en 3D para que se pueda planear cómo desmontarlos pieza por pieza y llevarlos a otra zona en la que puedan restaurarlos y mantenerlos en mejores condiciones, ya que son patrimonio con más de un centenar de años y no están muy bien cuidados por la zona en la que yacen. Este trabajo me permitirá aprender mucho de una experiencia real, ya que hasta ahora casi todos los trabajos que he realizado de mi campo eran teóricos. Además espero hacer buenos contactos en Francia y, si consigo un buen trabajo allí y sigo sin ataduras en España, probablemente me quede allí para buscarme la vida y el futuro. Es triste, pero algunos días pienso que una buena distancia física me puede ayudar a pasar página, a olvidar. Quiero comprobar si realmente la distancia puede apagar sentimientos y recuerdos. Parece que ya no tengo nada que perder con ello.

¡Escribo! Pero no me refiero sólamente al blog. Con un buen amigo estamos trazando lo que podría ser una gran obra literaria de fantasía. Naturalmente no daré detalles pero puedo decir que tenemos algo bastante interesante entre manos y espero poder sacar tiempo para empezar a unir los puntos, a ver qué sale. Además de eso, tengo el blog lleno de entradas sin publicar, casi una docena desde el pasado diciembre. La mayoría son pasajes sentimentales, expresados tal cual salen de mi interior. Hay quien dice que es poesía, otros podrían decir que son desvaríos. No estoy preparado aún para publicarlos, pero quizá lo haga más adelante, cuando me sienta más libre de angustias.

¡Dibujo! Lo sé, me conocéis y sabéis que dibujar jamás fue lo mío por problemas con las proporciones al dibujar personajes. Pero en setiembre aprendí que la perfecta imperfección no es un problema para expresar el arte. No dibujar bien personajes no significa que no pueda dibujar paisajes y páramos directamente extraídos de mi imaginación, mis sueños y mis pesadillas. Probablemente publique alguno próximamente en mi blog. Trazo los escenarios que visualizo en mi mente y luego los digitalizo para añadirles los colores que necesito, para mantenerlos tan fieles a mi visión original como sea posible. Así tengo otra herramienta más para liberar mis fantasmas y seguir sintiéndome vivo.

¡Salgo! He estado aprovechando el buen tiempo de las últimas semanas para hacer varias actividades. Quedadas con amigos en un parque para charlar y jugar a las cartas. Una barbacoa al aire libre para celebrar un cumpleaños con varios amigos de Barcelona. También una escapada de dos días a Port Aventura por semana santa… y ya miro de hacer planes para Sant Jordi y las fiestas de la Universitat de Girona, ocasiones en las que prefiero no estar solo debido a mi tanto fiel como peligrosa memoria y a mi melancólico corazón. Aún no estoy muy acostumbrado a tener tiempo libre (y sobretodo fines de semana libres) y a veces me angustio si no puedo aprovecharlos al no tener con quien salir ni quedar. Pero se sobrelleva, porque tengo gente a quien expresar mis pensamientos y sentimientos. Es un bien muy preciado y que cada día valoro más. Especialmente ahora, que he podido hacer un poco las paces con mi trágico pasado sentimental. Cambiando de tercio, hace ya tres meses que no salgo a bailar, ya que en enero tras mi cumpleaños (que por cierto celebré por todo lo alto, contrariamente a lo que solía hacer hasta ahora, sólo por llevarme la contraria por una vez) tuve que superar una depresión bastante fuerte debido al estrés, a la soledad y a la gran cantidad de cambios en mi vida. El primer cumpleaños que pasas solo tras años en pareja siempre duele, aún teniendo tan buenos amigos como los míos, que acudieron a mi llamada y me lo hicieron pasar muy bien. Sigo quedando también algunos viernes con dos amigos con los que juego a juegos de tablero. Me río mucho con ellos y hacen que el fin de semana empiece bien, desconectando del trabajo y el agobio sentimental.

Por fortuna, como los seguidores más veteranos ya sabréis, los cambios siempre tienen un efecto positivo en mí a largo plazo. Ahora me siento muy satisfecho conmigo mismo trabajando en lo que quiero, con el reconocimiento de mis compañeros de trabajo y con todo mi entusiasmo y esperanza puestos en la ciudad del amor. Lo que pasa es que mi corazón siempre me recuerda que mi experiencia aún podría ser mucho más satisfactoria y gratificante si pudiera compartirla con alguien querido. Triunfar sólo en lo laboral (aunque es un auténtico mérito en los tiempos que corren) sin tener una relación sentimental sana para compartirlo, es como disfrutar de tu plato favorito pero sabiendo que no tiene la salsa que acentuaría más su sabor.

Mientras espero a mi éxodo, quiero aprovechar los dos meses y medio que me quedan en estos lares, viendo y quedando con tanta gente como me sea posible y ajustando todas mis cuentas para marchar sin espinas clavadas en el alma. Por eso he celebrado mi cumpleaños esta vez, por eso santifico las quedadas con mis amigos y por eso quiero probar y hacer todo lo que pueda durante el tiempo que me quede (aquí). Seguramente haga una cena de despedida a principios de verano, para poder pasarlo bien una última vez con toda la gente que me ha acompañado y a la que he acompañado durante los últimos años. Quizá deban ser varias cenas, pues son muchos.

Hay que aprovechar cada respiro y hay que cuidar las amistades, pues en este mundo tan loco es difícil que algo perdure. Pero siempre se puede uno quedar con los mejores momentos que ha vivido. Y precisamente quiero llevar todo eso en una maleta para mis futuros viajes. Los mejores momentos y las gratas lecciones de cada persona que ha compartido viaje conmigo.

A veces sí parece que debas perderlo todo y marcharte a otro sitio para encontrarte de verdad y brillar con más esplendor. Si la vida es así, no veo el momento de volver a caer y levantar mi vuelo aún más alto que antes.

Un consejo barato de los míos, como despedida de esta puesta al día. Quizá no sepa expresarlo de forma que los que no sentís lo que yo siento podáis entender a qué me refiero: Cuando sintáis que la vida os traiciona, que todo os abandona, que vuestro esfuerzo es inútil y que lo injusto prevalece sobre lo justo… Abrazad vuestros sueños, pues os estaréis abrazando a vosotros mismos. Demostrad que no hay un destino y que el esfuerzo siempre tiene una recompensa. Tended la mano a quien dude y que vuestro empeño sirva de inspiración a los demás. Si la vida os abandona, ¡mordedla para mantenerla con vosotros! Si vivís así, jamás os arrepentiréis de vuestras acciones ni de lo que pudo haber sido y no fue.

Mirad vuestro reloj y aprovechad cada minuto, desafiando a vuestros miedos y haciendo lo que realmente deseáis hacer pese a lo que implique, en honor y respeto a los que no pudieron hacer lo mismo.

¡Hasta el próximo encuentro!