¡Saludos!

En esta segunda publicación de la categoría “X-Wing” doy comienzo al análisis de las naves espaciales que aparecen en este excelente juego de miniaturas de Fantasy Flight Games. Y comienzo con nada más y nada menos que el caza que da nombre al propio juego: el Ala-X.

En esta primera entrada de la nave, relataré sólamente toda la historia y trasfondo de la nave, así como sus especificaciones técnicas y su papel decisivo en la Guerra Civil Galáctica.

Acostumbraré entonces a redactar dos publicaciones por cada nave: la primera comentando el trasfondo y la segunda hablando de la nave en el juego de miniaturas.

Sin más preámbulos os dejo con el trasfondo del Ala-X, que espero sea del agrado de todos mis lectores, ya sean fanáticos del universo de Star Wars o no.

El Ala-X

Ficha técnica

  • Diseño: Incom Corporation
  • Longitud: 12,5 metros
  • Velocidad: 100 TMGL
  • Propietario: Alianza Rebelde
  • Afiliación: Alianza Rebelde
  • Armamento: 4 lásers

Diseño

El T-65 Ala-X vio la luz como un proyecto de diseño ultrasecreto de la corporación Incom. Sin embargo, en el tiempo que Palpatine tardó en pasar de senador electo a autoproclamarse emperador, intentó eliminar cualquier tipo de amenaza a su poder; el resultado fue que muchas compañías sospechosas de simpatizar con la causa rebelde fueron absorbidas a la fuerza por el Imperio.

La corporación Incom fue una de esas compañías. Los agentes imperiales estaban informados de que varios altos directivos de Incom y la mayoría del equipo de diseño eran simpatizantes de la incipiente rebelión. La Oficina Imperial de Seguridad (OIS) detuvo e interrogó a trabajadores clave, pero, sin saberlo, las severas técnicas utilizadas en este caso (como en otros muchos) tuvieron un importante papel en la eventual caída del Imperio.

Tras ser liberados por la OIS, los diseñadores de Incom dejaron clara su intención de pasarse al lado de los rebeldes. En un intrépido ataque, comandos rebeldes y equipos de vuelo rescataron al personal de Incom junto con los planos, información y prototipos de su nueva nave de caza: el Ala-X.

Grave pérdida

El Imperio se tomó muchas molestias para minimizar la importancia del asunto. La deserción pasó prácticamente desapercibida y la censura de la prensa fue absoluta. Cuando los rebeldes empezaron a producir la nave, las fuerzas imperiales declararon que los planos eran defectuosos y que la nave era obsoleta. Además, declararon que con un flujo de producción tan escaso, jamás podría ser una amenaza seria para los más modernos miles de cazas TIE que salían de las cadenas de producción imperiales.

Esta propaganda imperial dio una visión errónea de la importancia del Ala-X. Se trataba de un caza de combate espacial muy efectivo, así como de una excelente nave de apoyo a tierra que luchó en primera línea de fuego en muchas batallas terrestres.

Batalla de Yavin

A la flota rebelde se incorporaron otras naves. El bombardero Ala-Y formó parte desde un principio, y a éste se unieron el devastador caza Ala-B y el ultrarrápido Ala-A. No obstante, el Ala-X ya había realizado un papel vital como nave responsable de la destrucción de la primera Estrella de la Muerte. También sirvió como apoyo en la desaparición de la segunda estación espacial, y fue punto de lanza en la toma de Coruscant. Mucho después de que el Ala-X fuera oficialmente sustituido, siguió siendo la nave personal del maestro jedi Luke Skywalker. Cierto que no pudo haber mayor cumplido a sus prestaciones.

Pilotos novatos

El complejo caza Ala-X siguió haciendo estragos entre los escuadrones de cazas Imperiales mucho después de sobrepasar su esperanza de vida máxima. Los técnicos militares observaron que su excelente diseño lo hacía superior; pero lo que marcaba la diferencia era el entrenamiento intensivo en maniobras de vuelo de los pilotos rebeldes.

La Rebelión reclutaba pilotos novatos o sin ningún entrenamiento específico. Por fortuna, los mandos del Ala-X eran sencillos y parecidos a los del Skyhopper T-16 (y otras muchas naves civiles), lo que facilitaba la adaptación.

Esquema

La maniobrabilidad inigualable del Ala-X dependía de ciertos factores inherentes a las naves sencillas. Al volar en modo de crucero o de no combate (habitual en operaciones de patrulla), los Ala-X mantenían cerradas sus cuatro hojas en S. En esta posición, los cuatro motores fusiales de Incom 4L4 trabajaban conjuntamente para alcanzar mayor velocidad y potencia. Al cambiar al modo de combate, con las hojas en S desplegadas en posición abierta, el Ala-X tomaba la silueta que le dio su nombre.

Entonces, el T-65 extendía las alas, con lo que, gracias a la posición de los motores, lograba mayor precisión en los giros. Además de emplear la potencia directa de los motores 4L4, el Ala-X también utilizaba su sistema propulsor de a bordo (normalmente en la atmósfera), una serie de reactores y un timón que podía manejarse con pedales desde el asiento de la cabina.

Luchadores del espacio

Los componentes básicos para las maniobras de combate son los mismos desde que se inventó la primera nave de alas fijas. Con la llegada del combate espacial, se creó una nueva dimensión. Normalmente, en las batallas libradas en las lindes de los sistemas solares, se emplea el plano de la eclíptica planetaria como punto de referencia, pero en el vacío espacial, esto es imposible.

X-Wing

Las maniobras básicas de vuelo permiten al piloto del Ala-X gozar de una posición ventajosa ante el enemigo, tanto atacando como defendiendo. Para un piloto de T-65, la “zona de derribo” óptima se halla detrás, un poco por encima del caza enemigo; así los rayos de los cañones láser cuádruples KX9 o los torpedos de protones pueden impactar en los propulsores enemigos. Ésta es precisamente la zona a la que todo piloto apunta al entrar en combate.

Lecciones de combate

Los pilotos aprenden una serie de maniobras sencillas con las que poder desarrollar su capacidad táctica en el combate espacial. El “giro de alerón” es la más sencilla; se realiza con el timón, moviendo el mando hacia un lado para girar la nave 180º. El dominio del giro y del “giro espiral” permite al caza perseguir al enemigo sin perder velocidad. Los giros de alta gravedad o “reversos” permiten a los cazas más lentos (por ejemplo, un Ala-X rebelde) adelantar a un atacante más rápido (como un interceptor TIE o un TIE avanzado imperiales) y llevar la iniciativa.

Un método alternativo para deshacerse de un atacante en ventaja es el rizo, donde el Ala-X gira describiendo un círculo de 360º. Esta maniobra, sin embargo, genera mucho estrés en el piloto. Una mucho menos estresante, pero no tan efectiva, es la “evasión defensiva”, en la que el objetivo intenta un giro brusco en la dirección del atacante.

Tácticas rebeldes

En los años posteriores a la constitución de la Nueva República, las formaciones de cazas como los Escuadrones Pícaro y Nómada eran famosas por su excelencia en el combate aéreo. Las tácticas empleadas por estos pilotos durante la Guerra Civil Galáctica eran una mezcla de maniobras de vuelo clásicas que evolucionaron a partir del combate aéreo atmosférico y maniobras con base en el espacio concebidas para conseguir la superioridad aérea.

Los escuadrones rebeldes de Ala-X, para una mejor actuación en al vorágine del combate, escogían una serie de maniobras predeterminadas durante las sesiones de instrucciones y entrenamiento. Éstas contaban con una palabra clave, que el jefe de escuadrón podía transmitir al instante, con lo que toda la unidad realizaba la maniobra al unísono. El famoso Escuadrón Pícaro, bajo mando de Wedge Antilles, empleaba a menudo estos códigos entre los que se incluyen “formación de ataque Eco tres”, en el que un Ala-X servía de punta de lanza contra una formación enemiga, y “modelo de ataque gamma”, una formación de cuatro naves con un programa de dispersión y ataque.

Maniobras

Al igual que muchos escuadrones de Ala-X, los Pícaros sabían volar en formación delta una V invertida de cuatro o seis T-65 con el jefe de escuadrón en el vértice. Por el contrario, los pilotos imperiales preferían la “pantalla de cazas”, un muro horizontal de TIE en parejas.

Freno e impacto

El Escuadrón Pícaro era conocido por sus maniobras de combate y sus florituras gratuitas, pues solía volar de una forma más llamativa para mantener su reputación. Una de las maniobras típicas para impresionar que preferían los hombres de Wedge Antilles era la llamada “trampa sileriana”, una frenada controlada que hacía que los perseguidores de cola pasaran de largo ofreciendo al momento un blanco idóneo para las armas del caza. Para ejecutarla, el piloto paraba con rapidez el motor activando a la vez los alerones y reactores inversos, con lo que se recuperaba la velocidad frontal en segundos.

Cabina

Trucos y trampas

A Antilles y sus pilotos también les gustaba una estratagema defensiva llamada “tijeras”, unas maniobras evasivas en las que el Ala-X se deshacía de su atacante. Una serie de tijeras sucesivas podían causar que se invirtieran del todo las posiciones, con lo que el Ala-X quedaba a la cola del atacante, listo para derribarlo.

Estas técnicas se adecuaban mejor a las situaciones defensivas. En posición de ataque, los pilotos de Ala-X eran entrenados en combinaciones de rizos con maniobras como la “evasión S”, que permitía un cambio de dirección sin pérdida de velocidad sublumínica. Tal vez la táctica más efectiva era la llamada “yo-yo”, en la que un Ala-X perseguía a un blanco más lento (como un bombardero TIE o una patrullera de asalto) y ejecutaba medio rizo. Al realizarla a menor potencia, la maniobra permitía al Ala-X entrar acelerando en el radio de giro enemigo.

Campañas aéreas

Pese al desarrollo de cazas más rápidos, resistentes y modernos en los años posteriores a la aparición del Ala-X T-65 de Incom, la nave fue uno de los pilares de las fuerzas de la Alianza y la Nueva República durante varias décadas; es una muestra de la maniobrabilidad y capacidad de este caza.